viernes, 7 de octubre de 2016

Los niños que se fueron siendo niños

Todos alguna vez de nuestras vidas hemos querido tener hijos,aunque solo haya sido una vez lo hemos querido. Muchos para su felicidad los tienen, y otros los hemos tenido. Una sola vez ocurrió. Tuvimos un niño. Fue visto y no visto. Lo recuerdo en la burbuja del hospital. Eso fue en 1987 .Pasan los años, la cicatriz cada vez es más invisible. Pero la imagen que detiene el tiempo, es dolor, y nunca acaba del todo, y se recrudece cada vez que algún joven cerca muere.

Buenos días  a todos y disfrutad de este tiempo que es nuestro. 
    


Porque los ojos se quedaron en el hijo que mis manos no tocaron.
y tenía nombre: Álvaro Rubio García.

MUSICADAVER AL VIENTO
Sostenido vuelo de la carne
a la sombra adentro de la vida.
Polvo de Ángel, la vida se nutre
de muerte y expande ULCEFIERNOS.


Anuncio de grito cuerpo de viaje.
En humo y azufre: luz escondida
que penetra por las Cuencas -Inercia.
Divinidad materia de mi carne.

El que viene camino de la muerte,
con su sueño se va; Musicadaver.
Encuentro con el placer habitado.

Del polvo a polvo te hice, suerte
sin nombre te puse DESGRACIA.
Sin ojo mirada principio ni fin.

Este poema lo escribí  en 1997.En la calle, en casa , en los transportes públicos y también en
Fue publicado en el cuaderno “La Mano Busca Sin Cesar El Rayo” en 2001.

Un libro al que vuelvo con frecuencia es Mortal y Rosa de Francisco Umbral . Un diario donde novela la prematura muerte de su hijo de cinco años.

  
Fotografía de Umbral con su hijo, sacada de la web El  Estado Mental  
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